miércoles, 17 de agosto de 2016

Tempelhof: el «Weltflughafen» de Hitler


Tempelhof, el mítico aeropuerto de Berlín,  será designado como tal el 8 de Octubre de 1923 por el Ministerio de Transportes. Su antigua terminal, construida en 1927, dará paso en los años 30 a un enorme complejo con el que el gobierno nacionalsocialista de Hitler reconstruirá este aeropuerto como parte de sus planes de ordenación urbana de Berlín como el nuevo «Weltflughafen»: sería la futura puerta mundial a Germania, la nueva capital del Reich.  A Tempelhof llegó en olor de multitudes el boxeador Max Schmeling en 1936 tras derrotar a Joe Louis y allí aterrizaron los aviones del Puente Aéreo durante el célebre e histórico Bloqueo de Berlín. El aeropuerto de Tempelhof (llamado entonces Aeropuerto Central de Berlín-Tempelhof) tenía la ventaja de su localización extraordinariamente cercana al centro de la ciudad, por lo que, en poco tiempo, se convirtió en uno de los aeropuertos con más tráfico del mundo. Antes de la II Guerra Mundial, aterrizaban y despegaban en las pistas de Tempelhof hasta 92 vuelos diarios, cuarenta de ellos internacionales.


 Charles Lindbergh - Tempelhof 1938
Pero volvamos a sus orígenes. En 1909, el francés Armand Zipfel realizará aquí el primer vuelo de demostración, seguido por Orville Wright ese mismo año; Orville Wright, que junto con su hermano Wilbur fue la primera persona en volar un avión con motor de dirección, organiza un espectáculo aéreo que dura varias semanas en el campo de Tempelhof. Entre el 4 y el 20 de septiembre de 1909, Wright tendrá éxito al permanecer en el aire durante una hora estableciéndose un nuevo récord mundial de altitud de 172 metros.

 
La Deutsche Luft Hansa, la archiconocida multinacional ( Lufthansa ) que en la actualidad se ha expandido incorporando las compañías Swiss, Brussels airlines o Austrian Airlines entre otras a su grupo de empresas,  será fundada en Tempelhof el 6 de enero 1926. Hasta la construcción del Pentágono en Wahsington DC, su gran terminal de la época nacionalsocialista fue el mayor edificio del mundo, descrito por el mismísimo Norman Foster como "la madre de todos los aeropuertos".


Los terrenos sobre los que se levantará este mítico aeródromo pertenecían a la orden del Temple (de ahí su nombre), que estableció en estos terrenos una encomienda en el siglo XIII. Tras la disolución de la orden en 1312, la encomienda y sus tierras pasarán a la orden de San Juan que vendrá estas propiedades en 1435 a la ciudad de Berlin/Coelln. En 1722, durante el reinado de Federico Guillermo I, se celebrará aquí la primera parada militar de la guarnición de Berlín; desde ese momento, tendrá lugar aquí esta parada militar con carácter anual, seguida por maniobras. En 1826 los terrenos serán venidos al ejercito. Así, durante casi dos siglos, los terrenos de Tempelhof serán utilizados por las fuerzas armadas de Prusia y del nuevo Imperio Alemán, como campo de paradas militares y de maniobras y como patio de armas de la guarnición de Berlín, hasta los albores de la Primera Guerra Mundial.

Las multitudes se reúnen en Tempelhof en julio de 1931 para saludar al Graf Zeppelin después de su gira de investigación de las regiones árticas
La antigua terminal

Iniciada la década de los años veinte del siglo pasado, se había previsto la construcción de un nuevo aeropuerto central en Berlín para lo cual se dispusieron los terrenos del  Tempelhofer Feld; En 1919 los representantes municipales de Neukölln y de Tempelhof, en cuyo territorio se situaba el campo de Tempelhofer, votaron contra el establecimiento aquí de un campo de cultivo. Sólo tras una iniciativa del Reichsverkehrsministerium (Ministerio de Transportes) en diciembre de 1921, se produjo un principio de acuerdo de los municipios afectados y la ciudad de Berlín para la construcción de un aeropuerto, combinada con el deseo de crear simultáneamente un Volksspark en el extremo norte del Tempelhoferfeld y un Parque deportivo en su lado oriental.   De esta manera, la decisión sobre la construcción del aeropuerto fue tomada por las autoridades municipales del Gran Berlín sobre la base de una presentación del consejero de tráfico de la ciudad de Berlín, Leonhard Adler, el 21 de febrero de 1923. A principios de marzo de 1923 la compañía Junkers demostró la aptitud del campo de Tempelhof con vuelos especiales de cinco Junkers F13 hacia el aeropuerto de Leipzig-Mockau. Entre los pasajeros estaban el Presidente del Reich, Friedrich Ebert y el director de los Reichsluftamtes (Oficina de asuntos aéreos), Traugott Bredow. En abril de 1923, algunas de las personalidades berlinesas de la política y los negocios también organizaron una serie de giras desde el campo de Tempelhofe. Esto dio lugar a un accidente de avión sobre el Hasenheide, donde murió un consejero de ciudad de Berlín. No obstante este desastre, el consejo municipal de Berlín aprobó la construcción del aeropuerto el 3 de mayo de 1923.

Para la "Construcción y explotación del aeropuerto, en el campo de Tempelhof y otras instalaciones de aviación en Berlín"., se constituirá la aún existente Berliner Flughafen-Gesellschaft mbH (BFG) el 19 de mayo 1924 siendo su primer presidente Leonhard Adler. Los accionistas serán inicialmente las autoridades municipales de Berlín incorporándose el 27 de septiembre de 1924 el Reich alemán. 1925 también se incorporará en el Estado Libre de Prusia en esta sociedad. Las obras se pondrán en marcha a expensas de Junkers Luftverkehr AG y Deutsche Aero Lloyd  con la construcción de  un pequeño aeropuerto con dos hangares de madera, cada una de ellos con una superficie de 1.000 metros cuadrados y un edificio para la terminal del aeropuerto. Las  operaciones de vuelo comenzarán oficialmente el 8 de Octubre de 1923 mediante licencia provisional el Ministerios de Transportes. Cientos de espectadores se agolaban para presenciar el momento, con el despegue de dos vuelos, uno hacia Múnich y otro hacia Gdansk.  En 1924 comenzará ya la expansión de este aeropuerto primigenio con la construcción de la primera fase de hangares, proyectada por los arquitectos Heinrich Kosina y Paul Mahlberg así como de la estación de radio y telégrafos, del arquitecto Fritz Bräuning.


Terminal del aeropuerto de Tempelhof, 1928

La antigua terminal, construida originalmente en 1927, se convirtió en la primera del mundo en contar con una estación de metro. La estación será renombrada como Paradestraße, debido a que la reconstrucción del aeropuerto  en la década de 1930 requerirá que el acceso al aeropuerto sea trasladado a una intersección importante con una estación  ( la actual Platz der Luftbrücke, renombrada tras después el puente aéreo de Berlín).

La expansión del aeropuerto comenzó con el capital disponible. En el centro del campo de Tempelhofer se ha plantado una superficie de aproximadamente 1,5 millones de m², utilizando la excavación del metro Norte-Sur (actual línea U6), actualmente en construcción. Sin embargo, la excavación no fue suficiente, por lo que se utilizó una basura adicional de 18.000 para el relleno.

A finales de 1924 comenzó la construcción de las grandes alas de los aviones. Las tres salas occidentales fueron construidas con una superficie de 64 metros x 25 metros y una altura de seis metros. Sin embargo, estas dimensiones pronto resultaron ser demasiado pequeñas, razón por la cual los tres vestíbulos orientales fueron construidos con una superficie de 80 metros x 30 metros y una altura de ocho metros. Además de los pasillos, una torre del faro así como una estación de radio y el edificio terminal fueron construidos. La primera fase de construcción se terminó en 1927 y se podía llegar a través de la estación de metro recién inaugurada Flughafen (hoy: estación de metro Paradestraße). Una conexión del aeropuerto por un metro era única en ese entonces.

El primer tránsito aéreo previsto condujo a Múnich con conexión a Suiza y / o Austria y después a los Balcanes, así como a Königsberg con conexión a la ruta de Londres vía Berlín-Staaken a Moscú. En 1923, se realizaron un total de 100 despegues y aterrizajes con 150 pasajeros y 1300 kg de carga.

El aire alemán Hansa A.G, nacido el 6 de enero de 1926, de la unión de Junkers Luftverkehr AG y alemán Aero Lloyd. Tempelhof hasta su aeropuerto de origen (véase también: Historia de Lufthansa). A partir de ahí, el primer vuelo programado a Dübendorf (Zurich) tuvo lugar el día de la operación, el 6 de abril de 1926 - en invierno el tráfico aéreo todavía había descansado.



vista aérea de la terminal en 1928
El nuevo aeropuerto de Ernst Sagebiel : La era nacionalsocialista

A principios de la década de los años 30, el aeropuerto de Tempelhof había llegado al límite de su capacidad y de sus posibilidades técnicas, debido al constante incremento del numero de vuelos y pasajeros; era necesaria una ampliación con urgencia. Con la llegada a la cancillería de Adolf Hitler, la expansión del aeropuerto cobrará renovado impulso, estableciéndose en 1934 los planes necesarios para su utilización tanto civil como militar. El nuevo aeropuerto formaría parte del nuevo eje norte-sur del proyecto de reconstrucción de Berlín-Germania, la nueva capital del Reich. Estaba destinado a convertirse en la puerta de entrada a Europa y en símbolo de la capital del mundo de Hitler.


Plano de Berlin (1938) con el aeropuerto de Tempelhof
El proyecto será adjudicado en 1935 al arquitecto Ernst Sageibel corriendo con la financiación del mismo el Ministerio del Aire de Herman Göering. Sageibel ya había destacado por varias obras realizadas para este ministerio, en el que había realizado una fulgurante carrera con diversos trabajos para las fuerzas aéreas, en especial en el proyecto de la nueva sede del ministerio en Berlín. Las obras se iniciarán en la primavera de 1936 y avanzarán a gran velocidad, celebrándose la fiesta de cubrir aguas en 1937. Pero el proyecto se verá frenado con el estallido de la guerra en septiembre de 1939.

Hermann Göring examina una maqueta del aeropuerto de Tempelhof en 1937. En 1930 Tempelhof era el aeropuerto más activo de Europa, y la sede de la aerolínea Lufthansa. En mayo de 1933, cuando el Partido Nacionalsocialista llegó al poder, Göring asumió el control de la industria de la aviación.

El complejo del aeropuerto estaba formado por la elipse de la pista de aterrizaje junto a un complejo donde destacaba el imponente edificio dispuesto en su borde noroccidental. Todo el complejo estaría alineado axialmente con el 

Kreuzbergdenkmal, el monumento edificado en 1821 por Karl Friedrich Schinkel en memoria de los caídos en la lucha contra la invasión napoleónica.  Durante el período nacionalsocialista este monumento se convertirá en un lugar de celebración de fiestas folclóricas en honor al sol. Originalmente, fue proyectado un enlace entre el aeropuerto y el monumento mediante una  cascada que desciende del Kreuzberg. La cascada, flanqueada por dos obeliscos, debía terminar en la plaza frente al edificio del aeropuerto donde sería construida una espléndida fuente.

Maqueta del proyecto de reconstrucción de Berlín-Germania de Albert Speer. Al fondo a la izquierda, se aprecia el gran espacio del aeropuerto de Tempelhof tal cual se encantararía finalizadas las obras


Visto desde la ciudad, el aeropuerto consta de varias estructuras sucesivamente escalonadas: la plaza (diseñada originalmente de forma circular) rodeada de edificios de cuatro plantas de altura, que debían incluir, entre otras cosas, las administraciones de Lufthansa y de la compañía de aeropuertos de Berlín, así como varios departamentos del Reichsluftfahrtministerium. En un frontal de la plaza, dos edificios encierran un atrio de 90 metros que conduce al monumental edificio de recepción. Esta sección transversal es seguida por el edificio de la terminal, de 18 metros de altura, orientado longitudinalmente respecto del edificio de acceso. Llama la atención la característica ambivalencia entre monumentalidad y modernidad que se alternar constantemente en el complejo. Todo el conjunto de edificios esta revestido de piedra natural de Tengen; marcos, dinteles y cornisas de puertas y ventanas, a su vez, presentarán una mas ligera y vistosa piedra caliza del Jura. Una sucesión de pórticos, bloques de ventanas, esculturas y relieves de carácter representativo se irán alternado en la monumental fachada del edificio. Y frente a esta grandiosidad arquitectónica, el interior, la estructura interna del edificio, se edificaran en base e un entramado de hormigón altamente moderno oculto por todos estos pesados revestimientos pétreos.

Tras los monumentales edificios, opuesto a la ciudad y ya en el lado que mira hacia el campo de aviación, se levanta la impresionante estructura de acero en forma de arco, sin columnas, del muelle de 380 metros (en su centro) y hangares adyacentes: una moderna cubierta en voladizo técnicamente muy avanzada. Aunque la propaganda nacionalsocialista  era abiertamente hostil al "nuevo edificio" industrial, en Tempelhof únicamente las zonas de representación tales como fachadas o accesos serán construidas monumentalmente en línea con la tradición arquitectónica nazi. Esta ambivalencia entre monumentalidad y funcionalidad también se verá expresada en el interior de los edificios del aeropuerto. Por un lado, totalmente funcionales, las grandes alas destinadas a oficinas, frente a la monumentalidad del hall de entrada y del vestíbulo, con su enorme altura, suelos de mármol y una monumental escalera. 

Dentro y fuera del edificio, grandes relieve, esculturas monumentales, mosaicos y vidrieras reforzarán este sentido de la monumentalidad. Este programa decorativo se concentrará especialmente en los edificios destinados a rodear, casi a abrazar, la gran plaza circular. Walter Lemcke será el autor del gran águila de mas de seis metros de altura situada sobre un globo terráqueo con una gran esvástica, que será colocada sobre el edificio de recepción. También será el autor de las águilas que se situarán en los edificios de la rotonda. El edificio de la nueva terminar será construido entre 1936 y 1941, formando una gran estructura de 1,2 km; los pasajeros llegaban a la terminal debían pasar  los controles aduaneros para acceder a la sala de recepción. Dentro del proyecto del nuevo aeropuerto, todo el complejo de edificios fue diseñado para parecerse a un águila en vuelo con hangares semicirculares dispuestos de tal manera que formaran las alas separadas del águila.



 
El área de la nueva terminal también fue diseñado como sede de Deutsche Luft Hansa (trasladada allí en 1938) -las líneas aéreas nacionales de Alemania. Ya que la nueva terminal permanecerá en obras desde 1936, la antigua terminal, construida en 1927, permanecerá en uso hasta el 24 de abril de 1945.

El Zentralflughafen-Tempelhof de Berlín contaba con la ventaja disponer de una ubicación excelente, a pocos minutos del centro de la ciudad de Berlín; rápidamente se convirtió en uno de los aeropuertos más activos del mundo, viviendo sus días de gloria durante los años 1938-1939, cuando llegaron a operar hasta 52 vuelos internacionales y 40 vuelos nacionales diarios desde la antigua terminal, mientras que la nueva estaba todavía en construcción. Con motivo del estallido de la Segunda Guerra Mundial, permanecerán si terminar elementos importantes del proyecto original, tales como las torres de escaleras que darían acceso al techo de la terminal, donde deberían poder situarse cómodamente 80.000 espectadores para exhibiciones aéreas. Tampoco se terminará la cascada de la parte occidental de la gran rotonda de acceso así como el resto de edificios que la rodeaban.


La Luftwaffe no hizo uso de Tempelhof como aeródromo de aviación militar durante la Segunda Guerra Mundial, a excepción de los aterrizajes de emergencia ocasionales de aeronaves de combate. Por temor a los bombardeos aliados de los aeropuertos, todas las operaciones de la aviación civil alemana fueron suspendidas el 2 de septiembre de 1939, aunque poco a poco se reiniciarán nuevamente desde el 1 de noviembre. Sin embargo, la terminal de 1927 permaneció cerrada a toda la aviación civil, y todas las operaciones de aeronaves transferidas al campo de aviación en Rangsdorf hasta el 7 de marzo de 1940, cuando la terminal de 1927 volvió a ser abierta a la aviación civil hasta el 24 de abril de 1945.
Restos de cazas alemanes en las pistas de Tempelhof tras la ocupación soviética

El último vuelo regular operado por Lufthansa desde el aeropuerto de Tempelhof despegó el 21 de abril de 1945 y en los próximos días aterrizarán aquí vuelos adicionales no regulares provenientes del aeródromo de Johannisthal para efectuar el traslado a Múnich de la sede de la compañía. Dos días después, el 23 de abril, el último vuelo de la línea aérea despegaba de Tempelhof con destino Madrid, vuelo que más tarde fue derribado en el sur de Alemania.
línea de ensamblaje de Junker Ju-87 de la compañía Weser en Tempelhof
Pero pese a no operar como aeródromo militar desde enero de 1940 hasta principios de 1944, la Weser Flugzeugbau utilizará sus hangares para el ensamblaje del célebre bombardero en picado Junkers Ju 87 "Stuka " y partir de entonces, del caza Focke-Wulf Fw 190 en la sala principal y en los hangares 3 a 7 de la nueva terminal; los hangares 1 y 2 serán utilizados por Lufthansa en las operaciones de sus propios aviones.

línea de ensamblaje de Junker Ju-87 de la compañía Weser en Tempelhof
El 19 de marzo de 1945 Hitler había promulgado su Orden sobre las demoliciones en el territorio del Reich (Befehl betreffend Zerstörungsmaßnahmen im Reichsgebiet), conocida popularmente como "Orden Nerón". Esta directiva establecía la inutilización de las infraestructuras estratégicas del Reich impidiendo así su posible reutilización por el enemigo en su avance. El Comandante de Tempelhof, el coronel Rudolf Böttger, se negó a dinamitar el aeropuerto, suicidándose antes de la llegada de las tropas soviéticas, que tomarán el aeropuerto entre el 28 y el 29 de abril de 1945. Las soldados rusos saquearon ambas terminales en busca de "tesoros", lugares ocultos y documentos. Durante su búsqueda volaron la entrada fortificada a un refugio antiaéreo de tres niveles donde se almacenaban las películas de celuloide de la Hansa Luftbild GmbH, una filial Lufthansa especializada en fotografía aérea; la explosión encendió inmediatamente el celuloide, convirtiendo el bunker bajo el ala de oficinas del norte de la nueva terminal en un horno en el que fue imposible entrar durante varias semanas. 
Vista aérea, 1945

El 8 de mayo de 1945 aterrizarán en Tempelhof las delegaciones aliada y alemana que iban a participar en el acto de firma de rendición en el antiguo casino de zapadores e ingenieros del Ejército, en Karlshorst. A principios de mayo, la Weser Flugzeugbau abrió un taller para tranvías en reparacion. En el tras varias semanas, los berlineses allanaron todas las partes no protegidas de los edificios abiertos en busca de alimento o cualquier otra cosa útil para el trueque en el mercado negro. Tras la capitulación y con la consiguiente división de Berlín en cuatro zonas controladas por las potencias vencedoras de la II Guerra Mundial, el aeropuerto pasó a manos americanas y la 2ª División Blindada del ejército estadounidense tomó el control del mismo el 2 de julio de 1945 de manos de las tropas soviéticas como parte del sector de la ocupación estadounidense de Berlín. El 10 de Julio de 1945 el 852 batallón de ingenieros llegó a Tempelhof para llevar a cabo las reparaciones necesarias en la nueva terminal; una vez que el Consejo de Control Aliado acuerda abrir pasillos hacia Berlín Occidental bajo el control del Centro de Seguridad aérea de Berlín, el aeropuerto será reabierto al tráfico civil en febrero de 1946.

Bloqueo y Puente aéreo


El 16 de junio de 1948, las administraciones ocupantes angloestadounidenses, que formaban la Bizona, y la administración francesa anunciaron la entrada en vigor prevista para el día 21 de junio de una reforma monetaria en virtud de la cual el devaluado Reichsmark sería sustituido por el nuevo Deutsche Mark. Con esta medida se pretendía estabilizar la economía de la alemana occidental que reanimada por las inversiones del Plan Marshall estaba ya en condiciones de independizarse de su deprimida contraparte oriental, que cargaba con la pesada carga de la reconstrucción de Europa Oriental. El cambio de moneda impediría así el intercambio comercial entre los estados del oeste y del este, que hasta entonces habían venido manteniendo un comercio bastante informal pero vital para las zonas del este. La Unión soviética rehusó que su zona de ocupación utilizara la moneda impuesta por las potencias occidentales, en tanto que esto privilegiaría la situación económica de las zonas occidentales, sujetas a reactivación económica y libres de la imposición de «indemnizaciones de guerra», que gravaba toda la economía de la zona oriental.

Así pues y en respuesta al anuncio occidental el 18 de marzo las autoridades soviéticas comenzaron a detener el tráfico rodado y de ferrocarril de acceso a las zonas de Berlín Occidental para evitar la fuga de Reichsmarks hacia esa zona. El día 23, la autoridad soviética de ocupación anunció su propia reforma monetaria para su zona con la introducción del Ostmark, moneda que se iba a extender a todas las zonas de Berlín. Los poderes occidentales protestaron por la sobreextensión de la autoridad soviética ciñendo la circulación del Deutsche Mark a sus zonas de ocupación, aunque reconocieron la circulación de los marcos del este. El 24 de Marzo las autoridades soviéticas establecían un bloqueo total de Berlín occidental con las zonas de ocupación de las potencias occidentales por carretera, ferrocarriles y navegación fluvial, así como un corte total de energía ( aunque oficialmente la clausura de esas rutas se atribuyó a "razones técnicas"). El propósito de todo esto era que las potencias occidentales abandonaran sus zonas de ocupación de Berlín. La población de Berlín Occidental comprendía unos dos millones de habitantes, y no podía sobrevivir mucho tiempo sin comestibles, carbón y otros bienes de importación. Pronto habrían tenido que rendirse, aceptando registrarse en la administración de racionamiento de Berlín Oriental y consintiendo así, tácitamente, en formar parte de la zona socialista de Alemania.


La primera idea de los aliados occidentales consistió en llevar los bienes necesarios por un convoy armado a Berlín, pero el plan será desechado puesto que habría provocado un conflicto abierto con la URSS. En su lugar, el comando aéreo de Estados Unidos decidió abastecer la ciudad por vía aérea a través de los corredores aéreos ya establecidos y de esta forma, el puente aéreo de Berlín, el Berliner Luftbrücke, comenzará a operar el 25 de junio de 1948 con el aterrizaje del primer avión de carga C-47 en el aeropuerto Tempelhof. Mediante el esfuerzo combinado de las Fuerzas Aérea de los Estados Unidos, la RAF, la Real Fuerza Aérea Canadiense, la Real Fuerza Aérea Australiana, la Real Fuerza Aérea de Nueva Zelanda y la Fuerza Aérea Sudafricana Berlín occidental será abastecido por aire de todo lo necesario para mantener la ciudad y sus habitantes.  Para ello eran necesarias unas cuatro mil toneladas de suministros al día, por lo que el número de aviones operativos en el puente aéreo fue creció constantemente hasta alcanzar los 200 000 vuelos, con 4700 toneladas diarias.

línea de C-47 estadounidenses descargando leche durante el
bloqueo de la ciudad en 1948
Aunque los primeros resultados de julio y agosto fueron decepcionantes, los aliados occidentales establecieron un sistema de desembarque y mantenimiento de aviones mas eficaz y mejoraron el estado de las pistas de aterrizaje, en colaboración con los berlineses  del oeste;  para septiembre de 1948 el puente aéreo ya era plenamente operativo, suministrando adecuadamente los alimentos, combustible, productos de consumo, e inclusive maquinaria pesada (dividida en piezas), necesarios para la aislada población de Berlín Occidental. Al cabo de unos meses, Berlín recibía unos novecientos vuelos cada día que la abastecían con más de nueve mil toneladas diarias de bienes. La propaganda estadounidense mostró así que el bloqueo impuesto por la URSS resultaba totalmente inútil poniendo al mismo tiempo en serios aprietos a la propaganda soviética  que tenia muchas  dificultades para explicar por que los  EE. UU. y sus aliados eran capaces de suministrar a Berlín Occidental de toda clase de productos de una manera mas eficiente que la empleada por el propio régimen soviético en Berlín Oriental.

Aunque la Unión Soviética no intervino para impedir el puente aéreo, 65 personas, entre miembros de las tripulaciones y población civil  murieron en varios accidentes provocaron. En abril de 1949 el mando militar aéreo estadounidese planificó una gran exhibición de propaganda para elevar la moral de Berlín Occidental y así el Domingo de Resurrección, logró suministrar casi 13 000 toneladas de carbón durante 48 horas seguidas a Berlín Occidental: un golpe impactante de propaganda. En los días previos y posteriores al «gran vuelo de Pascua», los C-47 estadounidenses habían arrojado sobre Berlín Occidental cajas con chocolates y caramelos destinados a los niños de la ciudad  en los conocidos como Rosinenbomber (‘bombardeos de pasas’). Estos productos alimenticios eran muy escasos en las dos zonas de Berlín por lo que la propaganda soviética tuvo serias dificultades para sostener ante los berlineses orientales el propio prestigio de la URSS ante tal exhibición de abundancia y eficiencia de la fuerza aérea estadounidense.



Postguerra

 
La American Overseas Airlines (AOA) inauguró el primer enlace aéreo comercial después de la guerra con un vuelo entre Tempelhof y Nueva York, vía Shannon, Amsterdam y Frankfurt el 18 de mayo de 1946 para seguidamente,inaugurar el primer enlace aéreo nacional entre Tempelhof y el aeropuerto Rhein-Main de Frankfurt, el 1 de marzo de 1948. Tras el final del bloqueo de Berlín, la AOA puso en marcha los servicios regulares que unirían Tempelhof con Hamburgo y Düsseldorf, el 6 de marzo y 1 de junio 1950, respectivamente.

El 25 de septiembre de 1950, Pan Am adquirió la AOA de American Airlines quien además de continuar con las rutas ya operativas ampliará las mismas con la apertura de rutas regulares a Colonia, Stuttgart, Hannover, Munich y Núremberg. Esta ampliación de rutas será posible gracias a la incorporación debido a la gran cantidad de excedentes de guerra C-54 Skymasters. 1950 también fue el año en que Air France comenzará sus operaciones en Tempelhof, interrumpidas durante la guerra. En esta época se transferirán las operaciones y el mantenimiento del aeropuerto al gobierno municipal de Berlín Occidental. El 8 de julio de 1951, BEA transfirió sus operaciones de Gatow a Tempelhof, concentrando así todos los servicios aéreos de Berlín Occidental en el icónico aeropuerto del centro dela ciudad.

Tras la construcción del muro de Berlín el 13 de agosto de 1961, el gobierno de Alemania Occidental introdujo una bonificación (1 de marzo de 1962) de ruta de hasta el 20% para todos los servicios aéreos regulares internos alemanes desde y hacia Berlín Occidental como ayuda a las compañías aéreas con las que poder mantener una operación económicamente viable en estas rutas. En 1964, BEA operaba hasta 20.000 vuelos al año desde y hacia Berlín, que representaron aproximadamente la mitad de los vuelos anuales totales a / desde Alemania y generan ganancias de 1 millón de libras al año. En 1968 todos los servicios no regulares, es decir, principalmente el número cada vez mayor de vuelos charter, se concentraron en Tegel para aliviar la congestión de tráfico en Tempelhof.

aeropuerto de Tempelhof - 1961

La relajación de los controles fronterizos que afectan a todos los modos de transporte de superficie entre Berlín Occidental y Alemania Occidental a partir de 1972 dio lugar a una disminución del tráfico aéreo alemán interno programado desde / hacia Berlín Occidental. El 1 de septiembre de 1975, Pan Am y British Airways trasladaron todas las operación de Berlín a la nueva terminal en el aeropuerto de Tegel, cesando las operaciones comerciales en Tempelhof que se mantendrá en un uso exclusivo por el Ejército de los Estados Unidos. Las operaciones comerciales retornarán Tempelhof en 1981 cuando Tempelhof Airways comenzó a operar con un avión de transporte privado entre Tempelhof y Paderborn bajo contrato con Nixdorf cuyas fábrica y oficinas centrales estaban ubicada en Paderborn y Berlín Oeste, respectivamente.

Visita del Presidente Reagan a Berlín, Junio de 1987

Desde la Reunificación alemana hasta la actualidad

Tras la caída del Muro de Berlín se desmanteló la base aérea americana y el Aeropuerto de Tempelhof pasó a tener un uso exclusivamente comercial.
Tempelhof será abierto el tráfico aéreo no aliado el 3 de octubre de 1990. La reunificación alemana marcó el inicio del fin, ya que Tempelhof comenzó a generar pérdidas millonarias. El 30 de Octubre del 2008 el Senado de la ciudad de Berlín suspendió el tráfico aéreo de manera definitiva. Después de su cierre, la ciudad discutió durante años acerca de su futuro.

Ahora, Tempelhof es el parque más grande de la ciudad. Las pistas se utilizan actualmente para montar en bicicleta, correr, montar en patinete y hacer kitesurf. Las personas se relajan en el césped, juegan al fútbol o hacen barbacoas. Asimismo, el parque suele acoger festivales de pop e importantes eventos deportivos. Los hangares del aeropuerto se han convertido en centros deportivos, discotecas, oficinas, estudios de arte y de grabación. En uno de los extremos del parque se está llevando a cabo la construcción de un pequeño barrio residencial, bajo las órdenes del paisajista Eelco Hooftman. La histórica terminal ha sido nombrada monumento histórico y será conservada. Cerrado Tempelhof, le seguirá Tegel y Schönefeld se convertirá en el único aeropuerto comercial de Berlín.




 

viernes, 12 de agosto de 2016

La expedición española a Dinamarca de 1807




Noviembre de 1806: tras los éxitos militares de Austerlitz y Jena todo el continente europeo se hallaba bajo el dominio francés, desde la península ibérica hasta Prusia. El 21 de Noviembre de 1806 Napoleón I, cansado de las continuas intromisiones inglesas, promulga el Decreto de Berlín mediante el cual pretendía establecer un bloqueo económico de las islas británicas, prohibiendo a sus aliados y a los países ocupados cualquier tipo de relación comercial con Gran Bretaña. El 17 de diciembre de 1807 incluso endureció las condiciones iniciales del bloqueo; en un intento por destruir de forma decisiva el comercio británico como preludio para una posible invasión, con la promulgación del decreto de Decreto de Milán, mediante el cual regulaba una aplicación más rigurosa del bloqueo: debía tratarse como "presas de guerra" a cualquier buque que se hubiese detenido en un puerto británico, que hubiese pagado impuesto alguno en Gran Bretaña o que fueran registrados en su carga por un barco británico. Cualquier buque sin importar su nacionalidad. Esto significaba que cualquier barco al cual los británicos hubieran registrado o aceptado en sus puertos sufriría confiscación por los franceses, de la misma forma que si fuera un buque británico.




El imperio francés autorizaba no sólo a sus propios buques de guerra, sino también a los corsarios a realizar esas confiscaciones en beneficio de Francia.


Pero para una eficaz implantación del bloqueo continental era necesario establecer un control total sobre los principales puertos de la Europa continental, ya fuese mediante el establecimiento directo de soldados franceses o mediante la amenaza a las autoridades locales de una ocupación militar francesa en caso de no aplicar las disposiciones del bloqueo. De esta manera, importantes socios comerciales de Gran Bretaña como los países ribereños del Báltico debieron plegarse a las exigencias de Napoleón para eludir la invasión francesa. De igual forma los territorios de Italia y el resto de Alemania bajo influencia napoleónica impusieron controles aduaneros para cerrar el paso a los productos británicos.





En 1796 Godoy, en nombre del rey Carlos IV, firmaba en el Real Sitio de San Ildefonso una alianza militar con la República Francesa, en lo que terminaría por conocerse como el Tratado de San Ildefonso. El temor español a la superioridad naval británica inquietaba sobremanera la seguridad de la América española y la de sus conexiones con la metrópoli. Este temor empujará a la España de Carlos IV a una alianza militar con la Francia republicana. Así pues, en mayo de 1803 Francia entra nuevamente en guerra con Gran Bretaña, bajo el consulado de Napoleón , quien reclama de España la ayuda estipulada en los artículos III y V del Tratado de San Ildefonso: 24.000 hombres y 25 buques de guerra. Godoy, espantado ante la posibilidad de una ofensiva británica contra las colonias españolas de ultramar, trata por todos los medios de mantener a España en una inestable neutralidad, sorteando las presiones francesas.


El valido de Carlos IV consigue firmar en octubre de ese año un deshonroso Tratado de Subsidios por el cual España se ve obligada a pagar 6 millones de francos al mes a la Francia napoleónica hasta el final del conflicto; pero en junio de 1806 Gran Bretaña toma Buenos Aires, y exige a España la ruptura total de sus alianzas con Francia además de la conservación de la ciudad rioplatense. España es incapaz de recuperar la plaza por sí misma y en octubre de ese año, Napoleón sale victorioso en Jena y Auerstaedt. Nada queda ya del poderío militar español, que ahora, impotente en la lucha entre los dos gigantes de Europa, no puede más que plegarse a las nuevas exigencias del Emperador para intentar calmar la paciencia de un Bonaparte ya muy irritado por la reticencia de Godoy a combatir junto a él contra los británicos.




De esta manera, España aceptará integrarse en bloqueo continental por lo que Napoleón pedirá a la monarquía española, el envío de un cuerpo expedicionario de ejército a Alemania con el objetivo de guarnecer las costas de mar Báltico y aumentar el bloqueo al que quería someter a la Gran Bretaña: España debía facilitar a Francia 14.000 hombres. La división O’Farrel, que había permanecido como guarnición en el reino de Etruria (donde María Luisa, hija de Carlos IV, ostentaba el título de reina) recibió la orden de marchar a la ciudad alemana de Hamburgo, en la costa del mar Báltico; partió el 22 de abril de 1807 y siguiendo el "camino español", atravesará el norte de Italia, Baviera y Hannover llegando  a Hamburgo entre el 12 y el 24 de junio de 1807. La composición de este cuerpo era la siguiente:




­ 3 batallones del Regimiento de Línea Zamora (2.256 hombres)
­ 2 batallones del Regimiento de Línea Guadalajara (1.504 h.)
­ 1 batallón de Infantería Ligera 1º de Voluntarios de Cataluña (1.200 hombres).
­ 1 regimiento de Caballería Ligera, el Villaviciosa (540 hombres)
­ 1 regimiento de Caballería de Línea, el Algarve (540 hombres)
­ Una compañía de artillería (100 hombres)
­


 Total efectivos: 6.140 hombres.





Al frente de esta división se encontraba el general de origen irlandés D. Juan Kindelán, que había sido nombrado segundo del Comandante en Jefe de la División del Norte. Como jefe de este cuerpo expedicionario, será nombrado el general  Don Pedro Caro y Sureda, marqués de la Romana, quien parte del norte de España al frente de otras dos divisiones:
 


­ 1 batallón de Regimiento de Línea Guadalajara (778 hombres)
­ 3 batallones del Regimiento de Línea Asturias (2.332 hombres)
­ Regimiento de Línea Princesa (2.282 hombres)
­ 2º batallón de Voluntarios de Barcelona, Infantería Ligera (1.240 hombres)
­ Regimiento de Caballería del Línea del Rey (540 hombres)
­ Regimiento de Caballería del Línea del Infante (540 hombres)
­ Regimiento de Dragones de Almansa (540 hombres)
­ Una compañía de zapadores-minadores (100 hombres)
­ Artillería a pie (270 hombres)
­ Artillería a caballo (89 hombres)
­ Tren de artillería (68 hombres)
­
 
Total efectivos (8.779 hombres)


Mariscal Bernadotte


Tras cruzar los Pirineos, éstas tropas se reunirán en Maguncia, donde Napoleón pasó revista de las mismas. Las tropas de Kindelán fueron las primeras en llegar y entrar en combate, tomando parte en el sitio de Stralsund donde conseguirán la rendición de la plaza el 18 de agosto de 1807. Kindelán será condecorado con la Legión de Honor.  Los efectivos participantes fueron muy bien considerados y atendidos por el mariscal Bernadotte, príncipe de Pontecorvo y general en jefe del ejército del Elba, a cuyas órdenes estaba. Buena prueba de la consideración de la que estas tropas gozaban sería que el mismísimo mariscal escogería para su escolta personal, su guardia de corps, a 100 granaderos españoles del regimiento de Zamora y una sección de 30 caballos del Rey. Una vez reunidas todas las tropas españolas que formaban la expedición en la ciudad de Hamburgo, permanecieron en la población como servicio de guarnición durante el invierno 1807-1808, bajo el mando supremo del  mariscal Bernadotte.




En febrero de 1808, Dinamarca, aliada de los franceses, declara la guerra a Suecia al negarse ésta a apoyar el bloqueo marítimo contra la Gran Bretaña y el Cuerpo Expedicionario español será enviado a la península de Jutlandia para su defensa ante una posible invasión sueca. Pero en  el mes de junio y a consecuencia de los sucesos que el 2 de mayo se desarrollaron en España, las tropas serán diseminadas por todo el territorio danés, según orden expresa de Napoleón, estableciendo el Cuartel general en Nyborg, capital de Fionia:
 
1. División de Jutlandia al mando del general Kindelán:
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  •       Regimiento Zamora (Coronel M. Salcedo), en Veile, Fredericia y Koldino.
  • ­      Regimiento Algarbe (Coronel José Yebra) en Tender, Husum y Tonning.
  • ­      Regimiento del Rey (Coronel Miguel Gamba) en Horsens, Skanderborg y Aarhus.
  • ­      Regimiento del Infante (Coronel Francisco Mariano) en Randus y Mariager.

 
2. División de Fionia al mando del de la Romana:
 
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  •  Regimiento de la Princesa (Coronel Conde de San Román) en Nyborg, Kjertemünde,      Assens y Middelfart.
  • ­ Regimiento Villaviciosa (Coronel Armendáriz) en Faaberg.
  • ­ Regimiento de Almansa (Coronel Juan A. Caballero) en Gogensee y Odense.
  • ­ Artillería (Brigadier Martínez Vallejo y Capitán J. López) y los zapadores, en Nyborg y Kjertemünde.
 
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 Un batallón ligero en Svedenborg.

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Otro batallón ligero y artillería en la isla de Langenland al mando del general francés Gauthier.
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Regimiento de Guadalajara (Coronel Vicente Martorell) y de Asturias (Coronel Louis de Dellevielleuze), estacionados en la isla de Seeland, bajo el mando del general francés Fririon.
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Los depósitos, al mando del General Hermosillas, se establecieron en Hamburgo y Altona.









En el cuartel General del Cuerpo de Ejercito expedicionario en Nyborg, se dará un hecho curioso: Desembarcando en Dinamarca, salió a recibirlos el rey Christian, quien prácticamente delante de la soldadesca extranjera que llegaba como tropa aliada para conquistar la vecina y odiada Suecia, sufrió un aneurisma cerebral y murió, de forma grotesca, cayéndose de su montura. Uno de los españoles, transmitiéndole la noticia a un danés en una especie de lengua franca combinada con signos y gestos, apoyó su cabeza en la palma de la mano y exclamó de forma bastante ilustrativa: “le roi, kaput”. Pronto iban a conocer los daneses el espíritu jocoso y pragmático de aquellos extraños hombres bajitos, chaparros y morenos venidos del sur.




Las noticias de los sucesos acaecidos en España a primeros de mayo no llegaron, de momento, a conocimiento de los expedicionarios ya que los franceses interceptaron toda la correspondencia impidiendo, incluso a cañonazo limpio, que cualquier embarcación se acercase a la costa. Por este motivo las tropas españolas sólo conocían parte de los acontecimientos, por las informaciones que publicaba la prensa francesa.  Con la llegada de uno de los ayudantes de la Romana que había sido enviado a España, junto con varios oficiales que habían sido destinados a los Regimientos del Rey y Zamora, que conocían los sucesos de Madrid, se puso de manifiesto la realidad de los hechos en España y esto a punto estuvo de provocar un motín entre las tropas: España estaba en guerra contra Francia, Carlos IV había abdicado en  su hijo Fernando VII y éste a su vez en Napoleón, hallándose ambos en poder del Emperador en Bayona; el pueblo, unido al ejército y liderados por improvisadas juntas provinciales se organizaba en la lucha contra el ejército imperial.




Un espía inglés, un sacerdote católico llamado Robertson, consiguió llegar hasta La Romana, y le mostró las proclamas de las Juntas de Asturias, Galicia y Andalucía. Le comunicó que el gobierno inglés estaría dispuesto a facilitarles transportes para embarcar sus tropas para España por lo que el general elaboró un plan para concentrar todas las tropas en la isla de Fionia, utilizando la excusa de una revista de inspección. Por desgracia antes de que éste plan pudiese llevarse a cabo el 22 de julio de 1808 La Romana recibió órdenes firmadas por el propio General Bernadotte de que todas las tropas debían presentar inmediatamente, en sus respectivas guarniciones, juramento de fidelidad al nuevo rey  de España, José Bonaparte. Estas órdenes fueron enviadas directamente no sólo a  La Romana a Fionia, sino también al General Kindelán en Jutlandia, y al Brigadier Delevielleuze en Seeland.






Juramento de las tropas del Marques de la Romana en Dinamarca
Pero el cumplimiento de éstas órdenes fue muy distinto en cada uno de los lugares y así mientras en Jutlandia, Kindelán, que desde el principio tomó partido con los franceses, consiguió que jurasen las tropas a su mando con el ardid de que las demás habían jurado ya (finalmente, Kindelán se pasó a los franceses, abandonando a sus tropas) en Seeland, ocurrió lo contrario; los Regimientos Asturias y Guadalajara, que habían tenido noticias de los sucesos de España, se negaron a jurar y se sublevaron, atacando a los franceses y causando la muerte de un oficial. Luego marcharon sobre Copenhague, pero por el camino fueron interceptados por los franceses y obligados a deponer las armas. En Fionia y Langeland, La Romana trató de ganar tiempo. Sabía que la tropa era reacia a firmar y que se podían producir motines, lo que hubiese comprometido el plan de evasión. Unos juraron sin dar los vivas mandados; los artilleros juraron lo que jurasen sus oficiales; los zapadores se negaron rotundamente a hacerlo; los dragones de Almansa interrumpieron la lectura de la orden con los gritos de ¡Viva España! ¡Muera Napoleón! y al amenazarles con un castigo ejemplar rompieron filas en el mayor desorden.




Al ir a jurar el Batallón de la Princesa, por un movimiento no se sabe si convenido o espontáneo, oficiales y tropa se agruparon alrededor de la bandera y fijando en ella la vista permanecieron así largo rato en el silencio más profundo, que no dejaba por esto de ser muy elocuente, hasta que salió un cabo de filas y dirigiéndose al Marques de La Romana con el arma presentada, le dijo respetuoso, pero enérgicamente: "Mi general; mi compañía no jura a José ni a otro alguno, sino esa bandera, pues en llegando a España veremos a quien representa." El capitán de ingenieros D. Fernando Miyares cuenta que el cabo dijo exactamente: "Mi general, yo no quiero jurar; sé muy bien que el no obedecer es un delito capital, y me presento para ser fusilado, porque en tratándose del juramento, de ninguna manera obedeceré, mándelo quien lo mandare." A pesar de aquella manifestación tan expresiva, se leyó la orden y se dieron las voces para hacer las descargas prevenidas; mas en lugar de obedecerlas, los soldados del Batallón de la Princesa, con asombro general, descansaron las armas tan silenciosos y resueltos como antes. Su coronel el conde de San Román pudo al fin hacerse obedecer; pero toda la noche siguieron disparando sus fusiles al aire con la algazara y desorden consiguientes y en son de mofa.




Bernadotte conminó a La Romana mediante un ultimátum a que hiciese jurar a sus tropas inmediatamente. Pero La Romana había recibido la visita del oficial del Regimiento de Cataluña, el subteniente Fábregas, quien había llegado hasta la escuadra inglesa, y traído documentos en los que los ingleses aseguraban tener dispuestos los buques para embarcar toda la “División del Norte”; por ello, impartió órdenes a todas las guarniciones para que se concentraran en Nyborg a fin de proceder a su embarque. La Romana, con los Regimientos de la Princesa (dos batallones), Voluntarios de Barcelona (dos compañías), dos Escuadrones del Regimiento de Almansa y la artillería a caballo, se apoderó de Nyborg. Los ingleses, después de un encarnizado combate con los daneses, desembarcaron en la plaza y, después de conferenciar con La Romana, decidieron el traslado a la isla de Langeland de las tropas; en ésta sería efectuado en embarque de la totalidad de las tropas. El Regimiento de Caballería Algarve fue hecho prisionero cuando intentaba cruzar el Pequeño Belt.



En Langeland se habían concentrado ya los Dragones de Villaviciosa y el Batallón Ligero de Barcelona y, un poco más tarde, el Ligero de Cataluña, efectivos que se apoderaron de toda la isla; La Romana y sus tropas pudieron desembarcar con total tranquilidad. Había conseguido reunir las fuerzas restantes el 13 de agosto; algunos cuerpos habían tenido que recorrer 18 leguas en 21 horas para unirse al Cuartel general. El 21 de agosto, la escuadra de el almirante británico Sir James Saumarez ancló frente a la costa oriental de Langeland, donde embarcaron los 9.000 hombres que había conseguido reunir el de La Romana, sin abandonar más que los caballos que no podían transportarse, y salvándose toda la artillería (25 piezas). A continuación zarparon con rumbo a Goteborg, en la costa de Suecia. El 5 de septiembre, los 9.000 españoles fueron embarcados en 37 buques enviados por la Gran Bretaña, y zarparon con destino a A Coruña; no obstante, debido al mal tiempo, arribaron a Santoña y Santander, el 8 de octubre.


En total, fueron 5.000 soldados los que quedaron atrapados y no pudieron regresar a España; para evitar la prisión, decidieron incorporarse al ejército francés y combatir en la campaña de Rusia. Tras la retirada francesa hacia el río Beresina, los españoles que quedaban, cerca de 2.000, desertaron y se unieron a los rusos. El Zar Alejandro I les dio la oportunidad de alistarse en sus filas, y el 2 de mayo de 1813 se creó con soldados españoles el Regimiento Imperial Alejandro I, constituyéndose como guardia de honor de la Zarina y de la Reina madre. Finalmente el 4 de octubre de 1814, los españoles serían embarcados y transportados hasta España.


Aunque la historia oficial danesa calificó la retirada de “huida cobarde” y a los soldados españoles como “traidores”, nunca se tuvo en cuenta que España estaba ocupada y en pleno conflicto armado con Francia. No obstante, a pesar de esa opinión, la presencia española en Dinamarca, aunque corta, dejó una huella imborrable en la población danesa de los lugares donde se instalaron y que todavía hoy permanece. Nunca entraron en combate, sólo estuvieron estacionados, fueron los primeros soldados extranjeros que no arrasaron el país. Vivían entre la gente, se comportaban de forma familiar, aceptaban sin remilgos la comida local, no como franceses y belgas; jugaban con los niños, tocaban la guitarra y hacían fiestas.De ellos aprendieron a fumar tabaco liado, aliñar ensalada y usar ajo en las comidas, y de su idioma tomaron la palabra spanjler, que al igual que la más culta spanier, significa "español" en danés, aunque en el primer caso está dotada de un componente simbólico, unido a la pasión y el gusto por la música de los europeos del sur.

lunes, 18 de enero de 2016

Colaboración militar germano-soviética 1922-1941


Durante casi veinte años, soviéticos y alemanes colaboraron económica y militarmente y se repartieron Europa del este en áreas de influencia. Dos países que saldrán como los parias de Europa tras la Primera Guerra Mundial iniciarán una cooperación que continuará, enormemente ampliada, con Hitler en la Cancillería del Reich.




16 de Abril de 1922: La Rusia bolchevique y la República alemana firman en la localidad italiana de Rapallo un tratado de amistad y cooperación, al margen de la voluntad de las potencias vencedoras de la Gran Guerra. La Alemania de Weimar y la Rusia bolchevique de 1922 son los dos grandes proscritos de la escena política internacional del momento. La una, derrotada y maniatada por las imposiciones del tratado de Versalles, llena de resentimiento y deseosa de revancha. La otra, apenas recuperada  tras una revolución y posterior guerra civil, es considerada un foco contagioso que es preciso aislar. En esta circunstancia, era más que previsible un acercamiento entre ambos países.

soldados ondean la bandera roja en Berlín,9 de noviembre de 1918
La República alemana de Weimar intentaba reponerse de las enormes consecuencias del trauma de la derrota militar y la frustrada revolución marxista. La asfixia es general. Las formaciones políticas moderadas son incapaces de evitar una intensa inclinación a la derecha de unas élites dirigentes, muy tradicionales, que añoran un régimen fuerte y temerosas de un muy posible triunfo de la revolución. Los asesinatos políticos se alternan con los intentos militares por hacerse con el control del Estado, cobrando cada vez mayor impulso las formaciones paramilitares financiadas por la industria. En el ámbito económico, la situación es desastrosa; los países europeos, con una Francia agria y revanchista a la cabeza, intentan obtener a cualquier precio el pago de las reparaciones de guerra. Estas obligaciones impuestas por los vencedores, amenazan con aplastar la antaño potente economía alemana.

En noviembre de 1920 termina la guerra civil rusa; el país, organizado en base a un sistema colectivista, comienza la difícil reconstrucción en base a una economía arruinada y paralizada. En Marzo de 1921, mientras millones de personas están amenazadas de muerte por inanición, el gobierno soviético decide dar un giro a sus planteamientos y solicita ayuda material y asesoramiento a occidente; la Europa capitalista exige entonces el pago de las compensaciones por los bienes perdidos en la revolución y las nacionalizaciones posteriores y por vez primera, invitan a los soviéticos a una mesa de conferencias en la que solucionar de una manera definitiva y satisfactoria a sus pretensiones el problema de las compensaciones. Los países europeos piensan en la Unión soviética como en un campo de inagotables recursos que explotar, con los que Rusia pagaría sus deudas; pero Moscú no esta dispuesta a admitir semejante intromisión en su soberanía y acude a la conferencia con la firme determinación de logar un acuerdo con Alemania, al margen de las potencias occidentales.

Aunque el ejercito alemán había salido incólume de la derrota de 1918, las condiciones que se le imponen por parte de los aliados suponen, sobre el papel, prácticamente el desarme de Alemania: un ejercito reducido a 100.000 hombres, prohibición de fabricación de aviones y carros de combate, supresión del Estado Mayor General y un mantenimiento simbólico de una marina de guerra, impedida también a fabricar submarinos y buques por encima de un determinado tonelaje. Así pues, Jefes y Oficiales verán en la instauración de la Republica un simple hecho pasajero, con el que han de convivir mientras se recupera el poderío militar.

La entrada en los más altos puestos del Estado de miembros del partido socialdemócrata no supondrá en ningún caso dificultades para los intereses militares; estos seguirán conduciendo la política de Alemania por encima de coaliciones y gobiernos efímeros. Los interés de la disminuida Reichswher se identificarán plenamente con los de los magnates de la industria alemana; privados ambos de una posible expansión, unen sus fuerzas ante la posibilidad de un giro hacia el Este y las inmensas posibilidades que ofrece la Unión soviética, ahora ya pacificada. Pero los primeros contactos confidenciales con las autoridades soviéticas tendrán lugar sin el conocimiento del gabinete de ministros; el la primavera de 1921 estaban ya establecidos contactos militares al margen de la política oficial y en el otoño de ese mismo año se concretarán ya convenios para la instalación de fábricas de material militar en territorio soviético, dirigidas por personal técnico alemán.

Tras la petición soviética de ayuda al gobierno alemán para el desarrollo de su industria armamentística,  se enviará una delegación militar a Rusia al mando del coronel Oskar von Niedermayer; tras examinar las fábricas de armamento y los astilleros, la comisión recomendó que se rechazara la petición de ayuda  dado el estado lamentable en el que se encontraba la industria soviética, por la enorme inversión que sería necesaria. Pero pese a esto, en septiembre de 1921 se iniciarán en Berlín conversaciones secretas entre el Comisario Soviético de Comercio Exterior, Leonid Krassin y el Jefe del Truppenamt (Allgemeine Truppenamt u Oficina General de Tropas, sección del Ministerio de la Reichswher que desempeñaba algunas de las funciones del antiguo Estado Mayor), General Otto Hasse, conversaciones que se celebraran en el apartamento berlinés del general von Schleicher. En estas reuniones se establecerá el esquema original de la reconstrucción de la industria de armamentos soviética y el suministro consiguiente de armas de estas fábricas a Alemania. De esta manera, la Reichswher creará un holding (Gesellschaft zur Förderung gewerblicher Unternehmungen o G.E.F.U) con oficinas en Berlín y Moscú bajo la supervisión del general von Borries que supondrá una inversión inicial de capital de 75 millones de Reichmarks. A cambio de esta inversión, el ejercito alemán recibiría una parte de la producción de todas las fábricas. Aunque se efectuaron planes para el desarrollo y construcción de submarinos, esta línea de trabajo no paso de la fase de planificación. El G.E.F.U. financiará la construcción de una gran fábrica de aviones de la casa Junkers en Fili, localidad próxima a Moscú, así como varias fábricas de proyectiles administradas por la empresa Krupp en Leningrado, Schlüsselber y Tula y una fabrica de gas venenoso en Samara.


Hans von Seeckt
El coronel von Niedermayer nuevamente será enviado a Rusia, donde establecerá una oficina conocida como Zentrale Moskau, cuyo personal se componía de oficiales de Estado Mayor "retirados" y encargada del control de los aspectos militares relacionados con el acuerdo secreto, fundamentalmente, el entrenamiento de personal alemán en las escuelas de tanques de Tama (Kazan) y en la escuela de vuelo de Lípetsk (Tambov). Al mismo tiempo se dispusieron visitas de oficiales superiores a fin de establecer una relación fluida entre ambos ejércitos.  Durante estas visitas, los oficiales alemanes obtuvieron una visión de la grave falta de iniciativa y responsabilidad en los niveles mas bajos del mando, así como de la rigidez de la táctica y de las operaciones rusas. Entre 1927 y 1933, visitaran Rusia oficiales como Blomberg, Heye, Hammerrstein o Adam, Brauchitsch,Keitel, Hoth o Manstein, entre otros. Todo esto a la larga sería contraproducente, ya que muchos de estos oficiales llegaron a convencerse de que el ejército soviético nunca llegaría a ser un adversario a tener en cuenta. El objetivo final de Hans von Seeckt, Jefe del Alto Mando del ejercito alemán (Chef des Heeresleitung) no era otro que establecer una alianza militar mediante la cual fuese posible el restablecimiento de las fronteras orientales del Reich de 1914, mediante la destrucción de Polonia. Aunque realmente, ni la implantación de las industrias de armamento ni de las escuelas de formación se desarrollaron a la escala necesaria para que la Reichswher fuese capaz de sostener una guerra ofensiva en los años veinte.

Conferencia de Génova 10 de abril a 19 de mayo de 1922
A su paso por Berlín camino de la Conferencia de Génova la delegación soviética encabezada por Chicherín, intenta lograr un tratado bilateral con Alemania, cuyo borrador estaba ya preparado según las líneas de trabajo marcadas en los contactos secretos anteriores. Pero Walter von Rathenau, ministro alemán de Asuntos Exteriores no abandona su posición de acercamiento a occidente, demorando el acuerdo. Ya en Génova, donde se va a celebrar la conferencia (abril de 1922) , la delegación soviética vuelve hacia Alemania su mirada y en la madrugada del 16 de abril vuelve a proponer a Alemania la firma del acuerdo (en la forma del borrador ya existente). Esta vez las reticencias de Rathenau son superadas por la intervención personal del Canciller Wirth y a las cinco de la tarde se celebra la breve ceremonia de firma. El Tratado de Rapallo garantizaba la renuncia a toda posible reclamación y la reanudación de las relaciones diplomáticas y consulares entre Alemania y la Unión Soviética, con lo que la Republica de Weimar se convertían en el primer país occidental en reconocer oficialmente a la Unión Soviética.


Miembros de las delegaciones asistentes al tratado de Rapallo
Tras la elección de von Hindemburg como Presidente del Reich el 26 de abril de 1926 y la sustitución posterior del general  Seeckt por el general Wilhelm Heye al frente del Alto Mando de la Reichswher, continuará la cooperación con Rusia, demasiado importante para abandonarla. El número de oficiales alemanes que fue formado en Rusia fue reducido, estando los mejores resultados en la Escuela de instrucción de vuelo de Lípetsk, donde entre 1925 y 1933 se formaron unos 120 pilotos de combate y unos 100 observadores. Recibirán instrucción en Rusia oficiales de estado mayor como Sperrle, Jeschonnek y Student, todos ellos con puestos muy importantes posteriormente en la Luftwaffe. Por su parte, la escuela de carros de combate de Kazan y la de guerra química de Volsk no entrarán en funcionamiento hasta 1929; la primera sólo tenia un instructor y diez alumnos alemanes, sin embargo, los experimentos allí realizados con carros alemanes y británicos llevarán al desarrollo de los panzer III y IV, que mas adelante constituirán la espina dorsal de las divisiones panzer durante la Segunda Guerra Mundial.

Con la llegada de Hitler al poder, la cúpula del Ejército Rojo trató de mantener unas relaciones cordiales con la  Reichswehr. A pesar de que en 1934 Hitler ordenará el cierre de las bases alemanas en Rusia, dejando atrás importantes infraestructuras, los jefes del ejercito soviético esperaban poder seguir enviando a Alemania a sus oficiales para que se formasen.  Aunque en ambas partes había partidarios de continuar y profundizar en las relaciones bilaterales, el comercio entre ambos países experimentará un constante declive hasta su práctica desaparición en 1938. A mediados de los años 30 se produjeron intentos de traducir conversaciones comerciales en un acuerdo político más amplio, pero Stalin estaba mas centrado en la búsqueda de una seguridad colectiva y en aniquilar a sus enemigos internos - reales o ficticios- efectuando una intensa purga del Ejército Rojo en la que desaparecieron los principales defensores rusos de la cooperación germano-soviética. Entre tanto Hitler centraba toda su atención en la remilitarización de Renania y el rearme del ejercito alemán, utilizando un furibundo anticomunismo para tranquilizar a los vecinos occidentales del Reich.

Será el acuerdo de Múnich (30 de septiembre de 1938) quien lo cambie todo. En Marzo de 1939 Hitler recobraba el Memelland para Alemania volviendo el Alto Mando alemán la vista sobre Polonia, a pesar del pacto de no agresión por diez años firmado el 26 de enero de 1934  y de la descarada complicidad polaca en el reparto de Checoslovaquia. El nuevo objetivo de Hitler era acabar para siempre con el estado polaca y recobrar Danzing, Posen, la Alta Silesia y la Prusia Occidental. Ante la neutralidad, por no decir pasividad, de las potencias occidentales, la actitud hacia Alemania en el Kremlin también cambiará y así, el 3 de mayo de 1939 Stalin sustituirá a Maxim Litvinov, su Ministro de Asuntos Exteriores (judío), por Vyacheslav Molotov, Presidente del Consejo de Comisarios del Pueblo desde 1930 al que Stalin había encomendado la tarea de limpiar de judíos el comisariado. Dada la importancia de la cuestión racial para los alemanes, este cambio constituirá una señal de acercamiento, iniciando desde el Ministerio de Asuntos Exteriores alemán contactos exploratorios con los rusos. Y como a la ocasión la pintan calva, el gobierno alemán se auto convenció de que los comunistas eran fundamentalmente nacionalistas rusos que defendías sus intereses como cualquier potencia que se precie. Y así, una serie de reuniones con objeto de aclarar las obligaciones de las factorías SKODA con Rusia - ahora alemanas tras la ocupación de Checoslovaquia - se transformaron en un intercambio mas amplio de relaciones económicas.

La inminente llegada en el verano de 1939 de una delegación militar anglo-francesa a Moscú dio prioridad al deseo de Hitler de llegar a un acuerdo con los Rusos; conviene no olvidar que en este momento ya se había decidido atacar a Polonia. Pronto las conversaciones evidenciaron que franceses y británicos carecían de una estrategia común para hacer frente a Alemania. Además, la pretensión soviética de paso franco a sus tropas por Polonia si esta era atacada por Alemania se estrelló contra de plano contra el muro polaco, que se negó en redondo (el ministro de Asuntos Exteriores polaco, Jozev Beck llegó asegurar que una vez el Ejercito Rojo estuviese en Polonia ya no se iría nunca como así sucedería). Para finales de Agosto, Alemania y la Unión Soviética habían ultimado los últimos detalles de su acuerdo económico, culminando este proceso el 19 de Agosto de 1939 con la firma del Acuerdo de Comercio Alemán-soviético. El 21 de Agosto, los soviéticos rompían unilateralmente las negociaciones tripartitas con Francia y Reino Unido tras recibir de Alemania garantías de que se firmarían los protocolos secretos del pacto de no agresión propuesto, cuyo principal fin era el reparto de Polonia y la entrada en la esfera de influencia soviética entre ambas potencias. Esa misma noche Stalin accedió a recibir al ministro Alemán de Asuntos Exteriores, von Ribbentrop, que llegaría a Moscú el 23 de Agosto.


Lituania entre 1939 y 1941. La Alemania nazi había solicitado el territorio al oeste del río Río Šešupė (área en rosa) en el Tratado germano-soviético de Límites y amistad, pero renunció a sus pretensiones para una indemnización de 7.5 millones
El acuerdo, firmado en la madrugada del 24 de agosto de 1939, adquirió el nombre de los dos ministros de Asuntos Exteriores firmantes: el alemán Joachim von Ribbentrop y el soviético Viacheslav Mólotov. En aquella reunión celebrada en el Kremlin participó un sonriente Iósif Stalin, que departió amistosamente con el emisario del Reich alemán. El pacto de no agresión, con una vigencia de 10 años, contaba con siete cláusulas públicas y cuatro secretas que se conocieron años más tarde. De puertas para afuera, Alemania y Rusia establecían en su artículo IV que «ninguna de las dos participarán en agrupaciones de potencias que de alguna forma estén dirigidas directa o indirectamente contra la otra parte». De puertas para adentro, Alemania y la URSS establecieron una serie de «áreas de influencia». Un reparto futuro de Europa Oriental que empezaría por Polonia, a la que invadieron solo unos días después.


Mapa con la división de Polonia. Segundo Pacto Molotov-Ribbentrop 28 de septiembre de 1939
Figuran las firmas de Stalin y Ribbentropp, sobre el mapa que establece las fronteras "definitivas" entre Alemania y la Unión Soviética

De acuerdo con dicho protocolo secreto Rumania, Polonia , Lituania, Letonia, Estonia y Finlandia se dividieron en esferas de influencia alemana y soviéticas. En el norte, Finlandia, Estonia y Letonia fueron asignados a la esfera soviética. Polonia debía ser dividida y se efectuaría un "reordenamiento político" : las áreas al este de los ríos Pisa, Narev, Vístula y San serán para la Unión Soviética, mientras que Alemania ocuparía el oeste. Lituania, junto a Prusia Oriental, entraría en la esfera de influencia alemana , aunque un segundo protocolo secreto acordó en septiembre de 1939 reasignar la mayoría de Lituania a la URSS. Otra cláusula del tratado era que Alemania no interferiría en las acciones de la Unión Soviética hacia Besarabia, entonces parte de Rumania.






El 24 de agosto el Pravda anunció en grandes titulares la firma del pacto, para perplejidad del mundo entero que atónito, que era desconocedor de que Alemania y la Unión soviética estuviesen tan siquiera negociando  y no daba crédito a semejante acuerdo. Aunque quizás la mayor conmoción se produjo en el movimiento comunista internacional, aturdido y desorientado. Ambos países se esforzarán por presentar de manera positiva antes sus respectivas opiniones públicas este cambio radical de actitud, que los enemigos a muerte pasasen de la noche a la mañana a aliados y camaradas. A partir de septiembre de 1939, la Internacional Comunista suspenderá todas sus acciones "antialemanas" y la propaganda antifascista por orden de Stalin. La guerra en Europa ahora era una cuestión entre "estados capitalistas" que se atacaban unos a otros con fines "imperialistas".

Brest 23/09/1939 desfile militar conjunto germano-soviético

General Heinz Guderian y Brigadier Semyon Krivoshein

Cuando una iniciativa de paz conjunta germano-soviética fue rechazada por Gran Bretaña y Francia el 28 de septiembre de 1939, la política exterior soviética se torno muy crítica con los aliados y más pro-alemana. El propio Stalin mantendrá a raya a los partidos comunistas de Inglaterra y Francia, que adoptaran una política contraria a la guerra contra Alemania dentro de sus propios países; el 1 de octubre de 1939 los comunistas franceses abogaron por escuchar las propuestas de paz de Alemania, y el líder comunista Maurice Thorez desertará del ejército francés el 4 de octubre, huyendo a Rusia; otros muchos comunistas también desertaran del ejército francés. Tras la derrota de Francia en el verano de 1941, la resistencia comunista contra la ocupación alemana brillará por su ausencia hasta el ataque contra la Unión soviética el 22 de junio de 1941.


El propio partido comunista alemán presentará actitudes similares. En Die Welt,  periódico comunista publicado en Estocolmo, el líder comunista exiliado Walter Ulbricht se opuso a los aliados vivamente: Gran Bretaña representaba "la fuerza más reaccionaria del mundo" argumentando: "El gobierno alemán se declaró listo para amistoso relaciones con la Unión Soviética, mientras que el bloque guerra Inglés-Francés desea una guerra contra la Unión Soviética socialista. El pueblo soviético y los trabajadores de Alemania tienen un interés en la prevención del plan de guerra Inglés.

 von Ribbentrop posa ante un sonriente Stalin mientras Molotov estampa
su firma en el Pacto de no agresión, Moscú, 23 de Agosto de 1939
Alemania y la Unión Soviética firmarán un nuevo pacto comercial cuatro veces mas grande que el que ambos países mantenían en vigor desde agosto de 1939, el 11 de febrero de 1940. El pacto comercial ayudó a Alemania a superar el bloqueo británico; en el primer año de vigencia, Alemania recibió un millón de toneladas de cereales, medio millón de toneladas de trigo, 900.000 toneladas de petróleo, 100.000 toneladas de algodón, 500.000 toneladas de fosfatos y una cantidad considerable de otras materias primas vitales, junto con un millón de toneladas de soja de Manchuria. Estos y otros suministros eran transportados a través de la Unión Soviética y los territorios ocupados polacos. Por su parte, los soviéticos habían de recibir un crucero, los planos del acorazado Bismarck, cañones navales pesados, otros aparejos navales y varios de los últimos aviones de guerra de Alemania, incluyendo el Me-109, Me-110 y el Ju-88. Los soviéticos también recibirían equipo eléctrico, locomotoras, turbinas, generadores, motores diesel, máquinas herramientas y explosivos, equipos de guerra química y otros artículos. Los soviéticos también  proporcionaron a Alemania una base de submarinos, la Base Nord,  cerca de Múrmansk, donde poder re-abastecer de combustible y realizar el  mantenimiento a sus sumergibles y como un punto de despliegue para las incursiones y ataques contra las rutas marítimas aliadas.  Además, los soviéticos proporcionan Alemania con acceso a la Ruta del Mar del  Norte para los buques de carga y corsarios (aunque sólo el buque corsario  Komet utiliza la ruta antes de la invasión alemana), lo que obligó a Gran Bretaña para proteger las rutas marítimas en el Atlántico y el Pacífico.

El 10 de enero de 1941 firmarán un nuevo acuerdo, por el que se resolverían varias cuestiones en curso, estableciendo unos "protocolos secretos adicionales" del Tratado germano-soviético de Límites y Amistad por los cuales se cedía la franja de Lituania a la Unión Soviética a cambio de 31,5 millones de Reichsmark. Asimismo, establecían formalmente la frontera entre Alemania y la Unión Soviética entre el río Igorka y el Mar Báltico.También se extendieron la regulación del acuerdo comercial hasta el 1 de agosto de 1942, aumentando las entregas por encima de los niveles anteriores de ese acuerdo. También se establecieron los derechos comerciales en los países bálticos y Besarabia  y el cálculo de la indemnización por los intereses de propiedad alemana en los países bálticos ahora bajo ocupación soviética y otras cuestiones como la migración a Alemania de alemanes étnicos y ciudadanos alemanes en los territorios bálticos y el traslado a la Unión Soviética de sus nacionales y de los llamados "rusos blancos"  que se encontraban en los territorios  ocupados por los alemanes.


En un esfuerzo para demostrar las intenciones pacíficas hacia Alemania, el 13 de abril de 1941, los soviéticos firmaron un pacto de neutralidad con Japón. A pesar de que Stalin tenía muy poca fe en el compromiso de Japón con la neutralidad, sintió que el pacto era importante para su política de simbolismo, para reforzar sus lazos con Alemania. Pero Hitler había ordenado a su ejército ya finales de 1940 la preparación para la guerra en el este, independientemente de las conversaciones de una posible entrada soviética como cuarta potencia del Eje. De esta forma, la colaboración entre ambas potencias se dio por terminada en la madrugada del 22 de junio de 1941, tras producirse finalmente el ataque Alemán contra la Unión Soviética. El envío de materias primas hacia Alemania se mantuvo hasta el mismo momento del ataque, lo que permitirá al Reich mantener sus existencias de grano y caucho hasta octubre de 1941.



Una vez terminada la guerra las cláusulas secretas fueron descubiertas por el ejército británico, que las puso en conocimiento de la opinión pública. Aun siendo una de las vencedoras del conflicto, la Unión Soviética negó durante décadas la existencia de dichas cláusulas. No fue hasta agosto de 1989 –cincuenta años después de la firma del acuerdo– cuando el gobierno soviético presidido por Gorbachov reconoció que esos artículos ocultos planificaban el «reparto» nazi-soviético de Europa Oriental.





El pacto de no agresión germano-soviético

Deseosos de fortalecer la causa de la paz entre Alemania y la URSS, y procediendo con las previsiones fundamentales del Acuerdo de Neutralidad firmado en Abril de 1926 entre Alemania y la URSS, han llegado al siguiente acuerdo:

– Artículo I: Ambas Altas Partes Contratantes se obligan a desistir de cualquier acto de violencia, cualquier acción agresiva, y cualquier ataque a la otra parte, ya sea individual o en conjunto con otras potencias.

– Artículo II: Si cualquiera de las partes fuera objeto de una acción beligerante por una tercera potencia, la otra Alta Parte Contratante de ninguna manera deberá dar apoyo a esa tercera potencia.

– Artículo III: Los Gobiernos de las dos Altas Partes Contratantes deberán mantener en el futuro contacto continuo, con el propósito de intercambiar información sobre problemas que afecten a los intereses comunes a ambas partes.

– Artículo IV: Ninguna de las dos Altas Partes contratantes deberán participar en agrupaciones de potencias, que de alguna forma estén dirigidas directa o indirectamente contra la otra parte.

– Artículo V: En caso de surgir algún conflicto entre las Altas Partes Contratantes sobre problemas de cualquier tipo, ambas partes deberán resolver las disputas o conflictos exclusivamente a través de intercambios amistosos de opinión o, si fuera necesario, por medio del establecimiento de comisiones de arbitraje.

– Artículo VI: El presente tratado concluirá en un período de diez años, con la previsión que, en cuanto alguna de las Altas Partes Contratantes no lo denuncie un año antes a la expiración de ese período, la validez del tratado será extendido por otros cinco años.

– Artículo VII: El presente tratado deberá ser ratificado dentro del más corto tiempo posible. Las ratificaciones serán intercambiadas en Berlín. El acuerdo entrará en vigor tan pronto como sea firmado.

Protocolo Secreto Adicional

1.– En el caso de un reacondicionamiento territorial y político en las áreas pertenecientes a los Estados Bálticos (Finlandia, Estonia, Latvia Lituania), la frontera norte de Lituania representarán los límites de la esfera de influencia de Alemania y de la URSS. En relación con esto, el interés de Lituania en el área del Vilna es reconocida por cada parte.

2.– En el caso de un reacondicionamiento territorial y político en las áreas pertenecientes al Estado Polaco, las esferas de influencia de Alemania y la URSS, serán limitadas por la línea de los ríos Narew, Vístula y San.

La cuestión de que si ambas partes ven como conveniente el mantenimiento de un Estado polaco y cómo ese Estado deberá limitar de alguna forma, esa limitación puede solamente ser determinada en el curso de los próximos desenvolvimientos políticos.
En cualquier caso, ambos Gobiernos resolverán esa cuestión por medio de un acuerdo amistoso.

3.– En relación con el Sureste Europeo, la parte Soviética llama la atención sobre su interés en Besarabia. La parte alemana declara su completo desinterés político en esas áreas.

4.– Este protocolo deberá ser tratado por ambas partes en estricto secreto.





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