domingo, 14 de abril de 2013

Reichssicherheitsdienst: La seguridad personal del Führer




Aunque todos los cancilleres de la República contaron con medidas de protección personal, será a raíz del asesinato del Ministro de Asuntos Exteriores Rathenau ( 24 de junio de 1922 ) cuando se comenzarán a estudiar más seriamente medidas adicionales para la protección del Canciller, emitiéndose las nuevas directrices en Septiembre de 1923: un grupo de once agentes de la sección IA de la policía criminal de Berlín (sección de policía política) será el responsable de la protección personal del Canciller y todo el operativo estaría subordinado al Ministro del interior y al jefe de la Cancillería.

Walter Rathenau
Cuatro de estos agentes debían estar de servicio constantemente. Los oficiales patrullaban el jardín y las calles adyacentes a la cancillería y el edificio mismo y uno de ellos debía acompañar al Canciller siempre que abandonaba la cancillería. Cuando se desplazaba en coche, su escolta debía ir sentado junto al chofer y observar los coches y los peatones para decidir cuando el coche debía acelerar o detenerse. Una intervención prematura sería forzosamente tan embarazosa como una tardía.

Pero aunque los cancilleres, como muchos otros jefes de gobierno en todo el mundo, recibían amenazas ( por ejemplo Bruning recibió el 9 de abril de 1931 un pequeño artefacto explosivo detectado a tiempo y que no causó ningún daño; en otra ocasión, en noviembre de 1932 una mujer fue detenida en la cancillería tras haber accedido a la misma por una puerta lateral ) será con la llegada de Adolf Hitler a la Cancillería el 30 de Enero de 1933 cuando se deban tomar nuevas medidas de seguridad y protección personal.

Hitler sale de la Cancillería tras entrevistarse
 con el Presidente von Hindemburg
 Y es que el nuevo canciller contaba ya entonces con una larga tradición de intentos de asesinato. La mayoría de las amenazas tempranas contra Hitler serán del tipo anteriormente descrito (cartas y paquetes bomba, intrusos, etc...), aunque su número será muchísimo mas elevado que en el caso de sus antecesores. En 1933 hubo al menos diez intentos de atentado abortados por la policía y al menos cuatro en 1934. Hitler sabía esto bien. Desde el principio de su carrera política y del desempeño de su labor como canciller los peligros serían numerosos y a principios de 1933, la policía estaba sobre aviso de intentos de asesinato, al menos una vez por semana, con planes tan variopintos como entregar a Hitler un ramo de flores a través del cual poder rociarle con un chorrito de veneno en la cara, plumas-bomba que debían explosionar en su mano al firmar autógrafos y dedicatorias, o intentos más serios como cavar un túnel bajo la iglesia de la guarnición de Potsdam e intentar volar por los aires a Hitler, todo su gabinete y la cúpula militar cuando se encontrasen con el presidente Hindemburg. Durante la ceremonia, todo el gobierno del Reich y las altas personalidades del Estado serían asesinados. La policía encontró el túnel en construcción bajo la iglesia. Otros intentos se centraban en tratar de derribar el avión de Hitler durante sus desplazamientos. Al menos siete intentos serios de asesinato centraron la atención de las autoridades entre 1934-35.

El panorama policial cambiará por completo en Alemania cuando Heinrich Himmler sea nombrado el 9 de marzo de 1933 Jefe de Policía de Múnich, nombramiento al que seguirá a los pocos días, 16 de Marzo, el de toda la policía de Baviera y Asistente Secretario político del Ministro Bávaro de Interior. A lo largo de 1933 y 1934 Himmler irá asumiendo poco a poco el control de todas las fuerzas policiales alemanas, proceso que culminará el 17 de junio de 1936 con el nombramiento de Chef der Deutschem Polizei im Reichsministerium des Innen, Jefe de la Policía alemana y Ministro del Interior del Reich.

Heinrich Himmler
Desde principios de 1933, Himmler formará un Führerschutzkommando, a veces conocido como Kommando z.b.V. (grupo de operaciones especiales), con la misión de encargarse de la seguridad personal del Führer. La autoridad de este Kommando, inicialmente restringida a Baviera, irá extendiéndose a medida que Himmler irá asumiendo el control de las distintas fuerzas policiales provinciales (la ampliación más importante de su esfera de actuación vendrá dada tras la absorción de la policía política de Prusia, el mayor estado de Alemania). En su primera etapa, el Führerschultzkommando estará mayoritariamente compuesto por oficiales de la policía criminal de Baviera ya que aquí era donde tenía su jurisdicción y donde la autoridad de Himmler era indiscutida. Pero en Berlín, Hitler aun rechazaba toda protección que no fuera su escolta personal de las SS (SS-Begleit-Kommando) sin duda influido por la animadversión que sentía por la policía desde sus tiempos de lucha por el poder. No obstante, Himmler desplegaba a sus hombres siempre que el Führer se encontraba en Baviera y en una ocasión, Hitler incluso llegó a ordenar a su conductor, Kempka, que acelerase para perder a un coche que les seguía, en el que iban los oficiales del Führerschutzkommando. No será hasta la primavera de 1934 cuando Hitler por fin acepte la protección de estos policías profesionales. Desde este momento, podrán comenzar a operar en todo el territorio del Reich.

En unas directrices de 1934, Himmler enfatizaba que como grupo de protección del Führer, debían garantizar incondicionalmente su seguridad en la Cancillería y en sus desplazamientos. Sus miembros debían ser auténticos y verdaderos nacionalsocialistas y además, excelentes oficiales de la policía criminal, de fiabilidad incondicional, buenas maneras y destreza física. El teniente de la policía Johann Rattenhuber ( 1897-1957 ) será puesto al frente de esta unidad el 15 de Marzo de 1933 con el rango de SS-Standartenführer. Tras servir después de la guerra en los Freikorps, ingresa en 1920 en la Landespolizei de Bayreuth, siendo ascendido a teniente en 1925 y a capitán en junio de 1933 (no será miembro del partido hasta el 1 de mayo de 1933 nº NSDAP 3.212.449). Su adjunto será Peter Högl (1897 - 1945) (NSDAp nº 3.389992, desde el 1 de abril de 1933).

Johann Rattenhuber
La fuerza del nuevo Führerschutzkommando ascendía a nueve oficiales de la policía criminal, más otros dos asignados personalmente por Himmler y su comandante y adjunto. En 1935, ya ascendía a diecisiete oficiales de policía. Los costes de alojamiento, salarios y desplazamientos serán asumidos inicialmente por los presupuestos de los estados de los que provenían los agentes. Brückner alquilará unos apartamentos en el 40 Kanonierstrasse de Berlín (ahora Glinkastrasse), muy cerca de la Cancillería, para su alojamiento; allí también se establecerá Hans Baur, piloto personal del Führer y sus dos operadores de radio. Cuando estos apartamentos fueron claramente insuficientes, serán trasladados a un edificio alquilado para ellos en el 4-6 de la Kronenstrasse. Las oficinas centrales del Führerschutzkommando que en un principio se ubicaron en el 8 de Printz-Albrecht Strasse se trasladarán en 1938 al 64 de la Kochstrasse y al 5 de la Hermann Göring Strasse en 1940.

El coste de la unidad en 1934, incluyendo el alquiler y la remodelación de los apartamentos, sueldo de una cocinera y dos asistentas, mantenimiento y un mercedes aún ascendía solamente a 80.068 RM. Este dinero provenía de los fondos del Ministerio del Interior, concretamente de una línea presupuestaria habilitada a raíz de la promulgación de la ley para la protección del Pueblo y del Estado de 1934. En este momento contaba con cinco departamentos, para la seguridad personal de Hitler, Göring, Hess y Goebbles, dos más proveían de seguridad al resto de ministros en sus desplazamientos y a las visitas de estadistas extranjeros. Un octavo dpto. investigaba los informes sobre intentos de asesinato y atentados y disponía de una oficina central con funciones meramente administrativas. En total unos 16 oficiales de policía se dedicaban en exclusiva a la seguridad personal del Führer.

Uniforme del RSD vs. SD
A finales de ese mismo año, el ministro del Interior convocará una reunión, celebrada tras varios aplazamientos, en varias sesiones desde el 13 de febrero de 1935, para tratar sobre el presupuesto, competencias y funciones de esta unidad, en la que se acordará su establecimiento como agencia independiente y que su presupuesto sería asumido por el Ministerio del Interior. El coste estimado del Führerschutzkommando para 1935, ya como agencia independiente ascendería a 709.000 RM anuales. Así, la nueva agencia entraría en funcionamiento con efecto a 1 de abril de 1935, fecha de inicio del nuevo presupuesto anual y desde este momento pasará a denominarse Reichssicherheitsdienst o RSD. Asumirá no sólo la protección personal del Führer, sino también la de las más altas personalidades del Estado y aunque administrativamente el RSD seguirá dependiendo del RfSS (desde el 1 de Agosto de 1935 será oficialmente su Comandante), en la práctica Rattenhuber tendrá siempre plena autoridad y libertad de acción. Sus adjuntos serán el Detective-inspector de la policía criminal Högl y el inspector de la policía Kiesel. Todos ellos recibían órdenes directamente de Hitler, Hess, Bormann o Brückner. No obstante, el RSD, como agencia gubernamental independiente no estaba subordinada a ningún ministerio o agencia del Reich, siendo responsable solamente ante Hitler.



En el RSD la excelencia profesional y la lealtad se suponían y eran incrementadas por elaboradas ceremonias de juramento en presencia del Führer mismo. La tradición de estas ceremonias se remontaba a la famosa batalla de la cervecería del 4 de noviembre de 1921. Todos los nuevos oficiales designados para el RSD debían prestar juramento el 9 de noviembre en el Feldherrenhalle de Múnich y Himmler mismo administraba este juramento en presencia del Führer. Pero a pesar de esto varios hombres del RSD, incluyendo a Rattenhuber, Högl y Baur aún no habían tomado juramento en abril de 1936 lo que denota la relativa importancia que el RSD daba a esto.

Los objetivos rutinarios del RSD incluían proveer de seguridad personal a los funcionarios designados para ello, la investigación de planes de asesinato, la supervisión constante de lugares (edificios,hoteles,cuarteles generales, etc) donde Hitler habitualmente solía acudir, como el Krollopera en Berlín, la Osteria Bavaria en Múnich o el Hotel Imperial en Viena con completos chequeos periódicos de cada edificio por personal especializado en detección de explosivos y servicios de detección de escuchas, comprobación del personal empleado en los mismos, chequeo del vecindario y sus edificios antes de la aparición de Hitler y otras personalidades así como una vigilancia constante de los lugares en los que se iba a desarrollar cada evento incluyendo todos los edificios y personas en un radio determinado. También la seguridad a lo largo de carreteras, estaciones de ferrocarril y aeropuertos. En 1937, se creará la oficina 9 con la responsabilidad de vigilar a todos los extranjeros y extraños en el área de Berchestgaden, en cooperación con sus autoridades locales y las de Bad-Reichenhall.

El crecimiento de esta agencia será muy rápido; en 1935 había cuarenta y cinco oficiales del RSD de los cuales veinte estaban dedicados a la seguridad personal de Hitler. Para 1936 el total de oficiales del RSD ascendía a cincuenta y seis,  a cien en 1937, por encima de doscientos en 1939 y a más de cuatrocientos al finalizar la guerra. Como ya se ha dicho, la mayor parte de estos provenía de la policía bávara y sólo un 10 % aprox. procedían de otras partes del país y de estos, la mayoría de Turingia y Prusia. Aunque los más antiguos miembros del Servicio insistían en que era la cualificación personal lo que primaba para acceder al puesto, los candidatos debían de cumplir otros requisitos para poder prestar servicio en el RSD además del entrenamiento, cualificación personal y condiciones físicas: ortodoxia política y lealtad incondicional. Como contrapartida, los rangos de las SS y sus promociones eran dados a cada miembro sin demasiada dificultad. Muchos de los hombres del RSD eran miembros del NSDAP desde los primeros momentos (alte Kämpfer), ingresados en el partido antes de 1933, algunos habían participado en la marcha a la Feldherrenhalle.

En mayo de 1934 Göring como Ministro-presidente de Prusia establece que solamente podrán hacerse cargo de la seguridad del Führer verdaderos y probados nacionalsoclialistas; para el otoño de 1936, estos principios serán convertidos en norma para permitir los ascensos y promociones, que en este servicio se producirán en intervalos más cortos que las promociones regulares, ya que se trataba de “preparados candidatos nacional-socialistas” con “elevados servicios al gobierno”. Así pues, la preferencia mostrada por los candidatos del NSDAP-SS para los puestos del funcionariado gubernamental también serán aplicados desde entonces al RSD. Personas no elegibles para el NSDAP o las SS no debían ser consideradas como adecuadas para el ingreso en el servicio en el RSD. Así mismo, todos los miembros del RSD debían aportar sus certificados de pureza de sangre.

Cuando estaban de servicio, los oficiales del RSD debían lucir el uniforme negro de las SS (antes del inicio de la guerra) o bien ropas civiles, en función del servicio requerido; una apariencia oficial más visible u otra más bien discreta, como una asistencia a la ópera o a un restaurante o bien servicios encubiertos. Por su parte, los uniformes facilitaban el trabajo en las residencias oficiales de Hitler, donde normalmente debían de tratar con gran cantidad de admiradores, seguidores y curiosos o cuando debían servir fuera de Berlín, donde los oficiales de policía no les conocían personalmente.

La autoridad total de Rattenhuber sobre todas las fuerzas de seguridad, cuando se trataba de la seguridad personal del Führer fue establecida desde muy pronto; el 12 de diciembre de 1934, Reinhard Heydrich remitirá una directiva a todos los jefes de policía política: todos los oficiales de policía que sean localmente necesarios para la protección de Hitler en sus visitas debían ser puestos bajo el control de Rattenhuber durante la duración de las mismas. Debían proveer a este de todos los hombres necesarios y por el tiempo que estableciese.

Desde el comienzo de la guerra lucirán los uniformes grises de las SS con las insignias apropiadas a su rango en la policía militar; los hombres del RSD asignados a la protección de Hitler  serán integrados en la máquina de guerra alemana y designados por el OKW como oficiales de la Wehrmacht durante la duración de la guerra. El resto de departamentos no tendrá esa consideración. De esta forma, el Departamento I, responsable de la seguridad del Führer será puesto bajo la autoridad del comandante en Jefe del OKW, administrativamente, con Rattenhuber como su subordinado directo a este respecto. Esto no cambiará en absoluto las posiciones de Himmler y Hitler ni su autoridad operacional y administrativa, ni el ejercicio de estas por parte de Bormann o Brückner.

Gracias a la jurisdicción militar, su jurisdicción y sus privilegios se verán ampliados, consiguiendo una gran libertad de actuación. Esto era necesario ya que Hitler pasaba la mayor parte de su tiempo en sus cuarteles generales. De esta forma, tendrán el estatus de policía militar secreta y pronto serán denominados Gruppe Geheime Feldpolizei z.b.V o servicio de Seguridad del Reich, Grupo de policía militar secreta para asuntos especiales. Para ello, les serán entregados los documentos acreditativos y las insignias correspondientes. Podrán requerir la asistencia y colaboración de la policía militar o de cualquier servicio de la Wehrmacht o arrestar a sus miembros si eran sospechosos o en fragrante delito. En caso de sospechosos de espionaje, podían proceder a la detención previo informe al comandante militar local. Si era necesario, estaba permitido llevar uniforme de cualquier rama de la Wehrmacht y podían pasar por cualquier control militar simplemente mostrando su insignia o documentación. Así mismo, podían acceder a cualquier edificio militar y utilizar sus comunicaciones y vehículos y debían recibir comida ya alojamiento en función de las necesidades del servicio.


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